Catherine interpreta a Kate, una chef de un famoso y selecto restaurante de Manhattan. Trabaja con mucha dedicación, es perfeccionista y lleva su cocina y a sus trabajadores más rectos que una cuchara de palo. Su exigencia hacia ella y su trabajo determina toda su vida hasta que le ocurren dos accidentes, la muerte de su hermana que estaba criando sola a su hija Zoe (Abigail Breslin) y la llegada de Nick, un cocinero italiano que pone música y desorden en su cocina (Aaron Eckhart).
Kate ve tambalearse todo su mundo profesional y personal, que es el mismo, con la incorporación de NickTodo esto aliñado con operas italianas, escenas dramáticas de sacar el pañuelo del bolso y salpicones de humor con cuentagotas que deja caer sutilmente el psicólogo de Kate (nadie con nivel en Nueva York vive sin terapia). Los actores no decepcionan pero la historia es más de lo mismo de la gran factoría americana de culebrones
Zoe le complicará mucho la vida a su tía KateEso sí, unos platos que abren el apetito de cualquiera así que no vayáis a verla con el estómago vacío porque sufriréis en la butaca. Aunque realmente es una de esas películas que vale la pena no ir a ver y esperar el lanzamiento del DVD. La clave: verla en el sillón de casa, una tarde de lluvia que tengas ganas de llorar, con palomitas en la mano y dos litros de cocacola.
Cocinar con amor siempre es mejorValoración-6

Sin comentarios todavía