Se puede hacer cine de terror de calidad en España, más allá de Amenábar, y J.A. Bayona lo ha demostrado. El orfanato ha triunfado en los festivales de cine europeos y ha sido justamente designada para representar a España en los Oscar. Bayona debe dedicar este éxito o, al menos, hacer un pequeño homenaje a Alejandro Amenábar, ya que su cinta coge prestado el estilo que el director de Los Otros o Mar Adentro impone en sus films. Sin embargo, Bayona da un paso más, como si se hubiera propuesto perfeccionar la fuente que Amenábar creó en Los Otros. Pero hablemos de El Orfanato porque tiene una entidad propia.
Belén Rueda interpreta a Laura, una madre de familia que se traslada al orfanato donde se crió para montar una residencia para niños discapacitados. Junto a su marido y su hijo, sueña con rehabilitar el centro que le vio crecer. En este contexto, Simón, el hijo de la pareja, empezará a practicar juegos extraños dando rienda suelta a su imaginación que inquietarán a Laura. La imaginación del pequeño llegará a tales magnitudes que su madre se empezará a cuestionar hasta qué punto es cierto todo lo que explica. Desde ese instante, nunca más sabremos si lo que estamos viendo es verdad o es imaginación de Laura.
Mezclando el drama personal de Laura con el terror sobrenatural, el Orfanato se aleja del susto por el susto, creando ambientes terroríficos. Mención especial merece el papel de Géraldine Chaplin, perfecta para hacer de medium, que inspeccionará el centro en busca de almas perdidas. Los niños jugarán un rol esencial en la creación del miedo. ¿Por qué un niño con una máscara es capaz de dar tanto miedo? ¿Por qué a ese niño, que ya asusta por sí solo, se le ocurre crear un amigo imaginario? Y todo ello unido a una magnífica ambientación que sólo se puede conseguir en la zona norte de España, con esa mezcla de calma, niebla y verde tan terroríficamente necesaria.
¿Lo peor de la película? Los primeros minutos, algo lentos, hasta que entramos de lleno en las dudas de Laura. Y que si cambiamos a Belén Rueda por Nicole Kidman, podemos llegar a confundirnos con Los otros ¿Lo mejor? Desde la fotografía, hasta la propia Belén Rueda, que ha acelerado más que nadie para llevarse el Goya. Que Bayona no llegue a los 35 años y que sólo sea su primera película. Que sea española, para convencer a los pocos ineptos que todavía dudan de nuestro cine.
Valoración- 8

9 Comentarios
yia comentó
el jueves, 20 de diciembreAnonimo comentó
el domingo, 25 de mayomarmota comentó
el martes, 03 de junioAlex Javier Coillo comentó
el viernes, 06 de junioUgolino comentó
el viernes, 18 de julioCynthia comentó
el lunes, 28 de julioMónica comentó
el miércoles, 30 de juliopaulsg comentó
el domingo, 03 de agostoMafer Centeno comentó
el viernes, 08 de agosto